BIOCOUP es un consorcio paneuropeo con 17 socios que se ha desarrollado en base al Sexto Programa Marco de la Comisión Europea cuyo objetivo es mejorar los biocombustibles para reducir las emisiones de CO2 y la dependencia europea del petróleo importado.
La intención de BIOCOUP es conseguir biomasa no alimentaria, como restos no aprovechables de madera, que se pueda usar en biocombustible para transporte. Esto se produce gracias a una rápida pirólisis de la biomasa, que se convierte en un bio-oil, seguido de un procesamiento del líquido en una refinería normal.
El proyecto se encuentra en su último año de desarrollo y los avances son muy positivos. El posible éxito de esta empresa sería un importante estímulo para la aceptación de la biomasa como una de las energías del futuro.